El encuentro de los barcos

Cuando solos por el mar silencioso
durante días y noches vagamos sin alegría,
oh, aquellos que lo han experimentado qué dulce
es encontrar otra vela en una mañana soleada.

De inmediato todos los ojos brillan,
“¡Barco a la vista! ¡Barco a la vista!”.
Es nuestro grito gozoso.
Y escuchamos el sonido que nos responde.
“¡Barco a la vista! ¡Barco a la vista!.
“Qué alegría, qué alegría”.

Se arrían las velas, nos acercamos,
decimos palabras amables sobre los amigos y el hogar,
Y pronto, demasiado pronto, nos separamos con dolor,
para volver a navegar sobre el mar silencioso.

(Poesía que figura en el libro “La odisea del Liberdade”, de Joshua Slocum)