A mi esposa

Con arena en mis dos ojos,

con gusto a sal en la boca,

por años te busco amor,

mis derrotas se equivocan.

Como un par de golondrinas

que planean en la racha,

como dos naves heridas

que en su bahía recalan,

descubrimos la única isla:

¡amarnos sobre la mar!

Te transporto cual caballo

por playas de blanca arena,

las olas, teclas de piano,

hay sombras de luna llena.