FECUNDO ALIENTO
(Canción)


El argentado arroyo
que salta en la montaña,
mojando el mediodía
de flores y chicharras...
ternura de una madre,
poesía de un poeta,
canciones y aromas de tierra.

Hay ciertas cosas que no cambiarán,
son las sonrisas que el mundo nos da,
fecundo aliento que no ha de morir
regando el alma que andando va,
regando el alma que andando va ...

La voz del torrente
en la noche del bosque,
el pueblo que duerme y un niño que nace,
el roce del viento, perfume de azahares,
la luna rodando en las calles.

La hoja, la brizna, de hierba el verdor,
llovizna de espigas bañadas de sol,
los blancos cabellos
de ancianas montañas,
las nubes que nunca se marchan.

Hay ciertas cosas que no cambiarán,
son las sonrisas que el mundo nos da,
fecundo aliento que no ha de morir
regando el alma que andando va,
regando el alma que andando va ...

Los lilas y oros del río que pasa,
el sauce que sangra peinando sus aguas,
mil aves que trinan,
los bosques encantan
y animan las nuevas mañanas.

La música del mar arrulla mi nostalgia,
la vieja cigarra y su ronca guitarra,
despide el ocaso
rodeado de estrellas,
las voces se duermen y callan.

Hay ciertas cosas que no cambiarán,
son las sonrisas que el mundo nos da,
fecundo aliento que no ha de morir
regando el alma que andando va,
regando el alma que andando va...

Letra y música: Yábor
Inspirado en el libro "Hojas de Hierba", de Walt Withman.