Mar

Parece, mar, que luchas

-¡oh desorden sin fin, hierro incesante!-

por encontrarte o porque yo te encuentre.

¡Qué inmenso demostrarte, mar,

en tu desnudez sola

-sin compañera...o sin compañero,

según te diga el mar o la mar-, creando

el espectáculo completo

de nuestro mundo de hoy!

Estás, como en un parto,

dándote a luz -¡con qué fatiga!-

a ti mismo, ¡mar único!,

a ti mismo, a ti solo y en tu misma

y sola plenitud de plenitudes,

...¡por encontrarte o porque yo te encuentre!