No basta

 

Oprimido en la ciudad

deshumanizado y triste,

decidió largar amarras,

ir a donde el viento fije

Días de mar y no amar;

hasta llegar a unas islas

donde fue ungido monarca

de procedencia divina.

Caballos, jardines, playas,

honores, magias, florines,

mujeres muy agraciadas,

manjares y ron sin límites.

Decidió largar amarras

deshumanizado y triste.