La tempestad calmada

Lo que sigue corresponde al Evangelio de San Lucas (Nuevo Testamento):

Un día subió Jesús a una barca con sus discípulos. Les dijo: "Pasemos a la otra orilla del lago." Y ellos remaron mar adentro. Mientras navegaban, Jesús se durmió. De repente, una tempestad se desencadenó sobre el lago, y la barca se fue llenando de agua, a tal punto que peligraban. Se acercaron a él y lo despertaron: "Maestro; Maestro, estamos perdidos." Jesús se levantó, y amenazó al viento y a las olas encrespadas; estas se tranquilizaron y todo quedó en calma. Después les dijo: "¿Dónde está la fe de ustedes?".

Los discípulos quedaron llenos de temor y de admiración y se decían entre ellos: "¿Quién es éste que puede mandar a los vientos y las olas, y le obedecen?".

Fin